Cacao salvaje (R)

Chocolate
“VENEZUELA.

Caracas, Carupano and Maracaibo Cacaos.—Venezuela has been called “the classic home of cacao,” and had not the chief occupation of its inhabitants been revolution, it would have retained till now the important position it held a hundred years ago. It is in this enchanted country (it was at La Guayra in Caracas, as readers of Westward Ho! will remember, that Amyas found his long-sought Rose) that the finest cacao in the world is produced: the criollo, the bean with the golden-brown break. The tree which produces this is as delicate as the cacao is fine, and there is some danger that this superb cacao may die out—a tragedy which every connoisseur would wish to avert.

The Gordian estimates that Venezuela sent out from her three principal ports in 1919 some 16,226 tons of cacao.”

Extracto del libro “COCOA AND CHOCOLATE Their History from Plantation to Consumer”, de Arthur W. Knapp, publicado por LONDON, CHAPMAN AND HALL, LTD. en 1920.

 

Sobre las virtudes del cacao venezolano se han escrito tomos enteros. De misma extensión han sido los lamentos por el abandono del cultivo profesionalmente. Peor aún es pensar que teniendo una plantación cacaotera en nuestro propio jardín no tenemos cultura de confección chocolatera.

Por este motivo, y enamorados de los sabores notorios de la zona productora más cercana a Caracas, Barlovento, iniciamos un proyecto de fabricación de chocolate con un requisito: todo el cacao debía venir de haciendas abandonadas, en las cuales el ecosistema se había vuelto salvaje de nuevo. Nuestro aporte? Evitar la tala de estas plantaciones patrimoniales naturales y volcar en chocolates manufacturados con clase mundial la expresividad de esta tierra fértil y altanera.